11 de noviembre de 2024
"Las sociedades actuales están instaurando un modelo socioeconómico en sí contradictorio. Ahora, es el profesor que debe acoger esos nuevos tipos de alumnos y hacerlos triunfar. El profesor no tiene la responsabilidad de garantizar un empleo correspondiente al nivel de estudios, lo que evita ponerse directamente frente a la contradicción central del modelo socioescolar. Los alumnos, sin embargo, esperan que la escuela les permita 2tener un buen empleo en el futuro", como ellos dicen" (Bernard, 2005).
Respecto a esta afirmación, observamos como la sociedad evoluciona constantemente, y con ello, las escuelas y las metodologías empleadas. Por ello, es necesario que los maestros se sigan formando para adaptarse a los nuevos cambios y tratar de ejercer su trabajo de la manera más adecuada. Sin embargo, con la evolución de la sociedad, las familias observan el mundo de manera distinta a épocas pasadas, por lo que exigen al docente un nivel al que sus conocimientos quizás no lleguen.
No obstante con esta situación, las familias cada vez pretender conseguir más autoridad, quitándosela al maestro, de modo que en vez de escuchar las llamadas de atención que les proporcionan sobre su hijo/a, les recriminan y cuestionan su trabajo pensando que no tiene razón.
Con esta situación, observamos claramente la pérdida de autoridad del docente en comparación con otras épocas, en donde la opinión de éste no se cuestionaba.
En conclusión, Considero una buena opción acordar unos criterios básicos comunes a todos los participantes del centro escolar, para conseguir un equilibrio entre la opinión del profesorado y la opinión de las familias, en donde se acepten ambas críticas. De esta manera, la relación entre los dos sujetos mejorará y, a su vez, se fomentará el desarrollo del alumnado.
Le adjunto el enlace de donde he sacado la información respaldada:
La relación con el saber, formación, de maestros y profesores, educación y globalización

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