09 de diciembre de 2024
"La tradicional familia nuclear compuesta por una pareja heterosexual con hijos biológicamente emparentados está ahora en minoría. Por el contrario, un número creciente de niños es educado por progenitores que conviven sin casarse, un padre o una madre sin pareja, padrastros y madrastras o progenitores del mismo sexo, y muchos de esos niños entran y salen de estas estructuras familiares diversas a medida que crecen" (Golombok, 2015).
Actualmente, observamos todos los diferentes tipos de familias existentes. Sin embargo, algunas de estas familias influyen de manera positiva en la educación de sus hijos respecto a las otras. Esta conclusión, puede darse por diversas causas, como que los estudiantes que tengan familias diferentes a la tradicional se sientan excluidos y sin apoyo, lo que repercute en su rendimiento académico.
Asimismo, el trato entre los padres y los hijos también ha evolucionado, ya que vemos cómo los padres invierten más en la relación emocional con sus hijos, fomentando así la comunicación y el apoyo. No obstante, se resaltan preocupaciones como el poco tiempo de calidad que dedican los padres a sus hijos, ya sea por trabajo o por motivos personales. Si a esto le añadimos, el cambio que experimentan los niños durante la transición a la adolescencia, en donde dedican más tiempo a los dispositivos digitales, obtendremos resultados negativos, lo que afectará a su rendimiento académico.
En conclusión, sería adecuado establecer unas normas básicas en cuanto al tiempo dedicado a las tecnologías, para que no se cree una adicción. Y, por otro lado, los padres deberían siempre intentar buscar un momento para dedicar a sus hijos y pasar tiempo de calidad. Si estas normas se cumplen, el hijo se sentirá más apoyado y, por lo tanto, más motivado para seguir desarrollando sus capacidades.
Le adjunto el enlace de donde he sacado la información respaldada:
Familias modernas: Padres e hijos en las nuevas formas de familia

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